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Talento abierto
En la era digital en la que vivimos, la Inteligencia Artificial (IA) y el concepto de Talento Abierto están transformando nuestra forma de trabajar y de organizarnos. Durante el evento de la London Tech Week al que asistí en junio, estos temas ocuparon un lugar destacado, generando debates sobre cómo aunar la IA y las capacidades humanas para maximizar los resultados, al tiempo que se disipaban los temores de que la IA pudiera sustituir los puestos de trabajo.
La integración de la IA y las capacidades humanas es uno de los temas más debatidos en el panorama tecnológico actual. La IA tiene el potencial de realizar tareas repetitivas y analíticas con una precisión impresionante, liberando a los humanos para que se centren en tareas que requieren creatividad, empatía y compenetración. La clave está en cómo podemos combinar estas dos fuerzas para obtener lo mejor de ambos mundos. Esto implica analizar cuidadosamente dónde puede ser más eficaz la IA y dónde es insustituible la intervención humana.
En particular, creo que el futuro del trabajo reside en la segmentación de tareas y objetivos específicos. Al dividir el trabajo en partes más pequeñas y dirigir las habilidades y el talento a tareas específicas, podemos aumentar la eficiencia y la eficacia. Esto es especialmente relevante en un mundo en el que la IA puede orientarse a resolver problemas específicos en diferentes nichos. Por ejemplo, ya existen IA especializadas en atención al cliente, análisis de datos, creación de contenidos y mucho más. Mediante el uso de estas herramientas, podemos aprovechar el trabajo humano, centrando nuestros talentos en las áreas en las que tienen un mayor impacto o en las que existe una necesidad de desarrollo.
La idea es utilizar la IA para ampliar y potenciar el pensamiento humano. Esto significa que en lugar de ver la IA como una amenaza para el empleo, deberíamos verla como un aliado estratégico. La IA puede realizar tareas tediosas y repetitivas, permitiendo a los humanos centrarse en la innovación, la estrategia y el desarrollo personal. Este equilibrio puede lograrse analizando continuamente los procesos de trabajo e identificando las áreas en las que la IA puede añadir más valor sin sustituir la aportación humana.
El concepto de Open Talent, o talento a la carta, se complementa perfectamente con la IA. En lugar de limitarse a contratar empleados fijos para cada reto, las empresas pueden recurrir al talento especializado según sus necesidades, combinando sus habilidades con las capacidades de la IA. Esto crea un entorno de trabajo más ágil y eficiente, preparado para responder rápidamente a los cambios del mercado. Las empresas pueden implementar plataformas que faciliten la contratación de talento bajo demanda, integrando a estos profesionales en proyectos específicos donde sus habilidades sean más necesarias.
Para aplicar este enfoque, las empresas deben mapear las competencias y necesidades, fomentando una cultura de colaboración en la que los humanos y la IA trabajen juntos para alcanzar objetivos comunes. Invertir en formación continua es esencial para que los empleados desarrollen habilidades complementarias a la IA y aprendan a trabajar con estas tecnologías. Adoptar herramientas de IA especializadas que puedan resolver problemas específicos permite que el talento humano se centre en las áreas de mayor impacto. Además, es crucial supervisar y ajustar continuamente el rendimiento de la IA y el talento humano, realizando los ajustes necesarios para optimizar los resultados.
La combinación de IA y Open Talent no es solo una tendencia pasajera, sino una transformación fundamental de nuestra forma de trabajar. Adoptando este enfoque, las empresas pueden crear un entorno de trabajo más eficiente, innovador y adaptable, preparado para afrontar los retos y aprovechar las oportunidades del futuro. La verdadera ventaja competitiva será para aquellas organizaciones que consigan integrar a la perfección la tecnología con el talento humano, creando sinergias que conduzcan a mejores resultados y a un entorno de trabajo más dinámico y satisfactorio.
Cristiane Ribeiro Mendes es emprendedora, inversora, miembro del consejo de administración, mentora de start-ups, especialista en transformación digital y el futuro del trabajo. Es fundadora y CEO/CVO de Chiefs.Group, empresa pionera en HRTech en la economía abierta del talento en Brasil. La ejecutiva, que también cofundó Delivery Center, Shopping Brasil (ahora GFK) y Visor, tiene más de dos décadas de experiencia en el ecosistema emprendedor y un fuerte compromiso para impactar positivamente en el futuro del trabajo en el país.
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